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Ahora que ha pasado el tiempo suficiente
para tener una cierta perspectiva de lo sucedido, volvemos a hablar,
otra vez, de la “Reserva Nacional de Caza de la Serranía
de Cuenca”. Y lo hacemos por varios motivos, el primero, y más
importante, para agradecer su apoyo a los conquenses que avalaron
con su firma nuestra iniciativa, y a todos aquellos que a día
de hoy, y a pesar de lo “desinformados” que están,
nos siguen pidiendo papel y lápiz para firmar; ¡ya le
gustaría al Sr. Consejero que fuera cierto y no soñado
lo que dijo en las Cortes!. Y lo agradecemos más profundamente
porque conocemos las “advertencias” recibidas por algunos
de los firmantes.
No obstante, y para que nadie permanezca desinformado, haremos
un sucinto repaso de lo sucedido hasta la fecha.
En efecto, no ha llovido mucho, pero sí han pasado unas
fechas en el calendario, desde aquel día en el que mismísimo
Sr. Consejero reunía en “El Hosquillo” a los
Srs. Alcaldes de la zona, para convencerles de su flamante proyecto
de “Parque Natural”; no todos asistieron: alguno porque
su presencia no convenía y otros porque no interesaban. El
siguiente paso consistía en alcanzar el consenso con los
grupos políticos. Por aquel entonces solo se hablaba de la
creación de un Parque Natural en la Serranía conquense,
que habría de regirse por los principios contenidos en el
Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN), de reciente
aprobación; así las cosas, con este planteamiento
inicial, la propuesta formulada pareció buena a casi todos.
Mientras tanto…
Y es que hay un “mientras tanto…”. Sorprendentemente,
el Ayuntamiento de Cuenca toma por unanimidad el insólito
acuerdo de solicitar al Parlamento de Castilla La Mancha la desaparición
de la Reserva Nacional de Caza y su conversión en cotos privados;
y todo ello basado en una presunta opinión técnica
que aseveraba que la Reserva Nacional ya había agotado su
finalidad y sus objetivos. Sobre el papel todo bien, … Pero
claro, ¿qué técnico especialista en Medio Ambiente,
qué persona interesada en el Medio Natural podía asumir
tal responsabilidad, …?; pues bien: ninguna; el informe que
manejó el Ayuntamiento de Cuenca procedía de alguien
tremendamente competente en su trabajo, pero sin ningún tipo
de cualificación técnica en la materia medio ambiental,
al menos en lo que se refiere a ecología, biología,
biodiversidad, etc.; no podría acreditar más conocimientos
específicos que los propios de cualquier buen aficionado
a la caza mayor. En definitiva, no existía ningún
criterio técnico serio que aconsejara la desaparición
de la Reserva.
Así las cosas, y ya una vez en marcha el Proyecto de Ley
de creación del Parque Natural auspiciado por la Consejería
de Medio Ambiente, el Sr. Consejero se corrige a sí mismo,
y a través de varias enmiendas formuladas por el Grupo Parlamentario
Socialista, se introduce en la Ley la desaparición de la
Reserva, o mejor dicho, su reducción a la mínima expresión;
con ello se dificulta el cumplimiento de dos de las prioridades
contempladas en el P.O.R.N., aprobado en agosto del 2.006 (el uso
público y la consecución de una gestión ejemplar)
. El camino es torticero, un claro ejemplo de opacidad política.
A todo esto, en esta fase del procedimiento, el expediente seguía
sin contar con un informa técnico suscrito por persona cualificada.
Y aquí aparece la “Plataforma Amigos de la Reserva”
pidiendo a los conquenses que expresen su opinión a favor
del mantenimiento de la Reserva; canaliza su actividad a través
de la Delegación Provincial de Caza de Castilla La Mancha.
Una auténtica avalancha de voluntarios se ofrece de forma
espontánea a transmitir, de mano en mano, las hojas de firma
preparadas; y en un tiempo “record” se consigue un número
más que respetable de adhesiones, un número increíble
para una capital pequeña, como Cuenca. Y de pronto, comprendemos
que no estamos solos: los grupos políticos locales y autonómicos,
con y sin representación parlamentaria, expresan su opinión
de acuerdo con la nuestra, manifestando sus dudas e inquietudes,
su oposición a la propuesta del Grupo de Gobierno: Izquierda
Unida, desde el principio, en la prensa local; Independientes por
Cuenca, al conocer la “trama”, en su página “web”;
el Partido Popular, emitiendo su voto en contra en el Parlamento
de Castilla-La Mancha. Se recibe el apoyo de amantes de la naturaleza,
senderistas, cazadores, pescadores, de grupos ecologistas, …;
nadie podrá dudar del nivel de información y del grado
de implicación de la “Sociedad Española para
la Conservación y Estudio de los Mamíferos”,
de Ecologistas en Acción”, por ejemplo.
Todo inútil, el Grupo Parlamentario Socialista imponía
su mayoría en las Cortes de Castilla La Mancha; nuestros
gobernantes demostraban, una vez más, su falta de sensibilidad
hacia lo que realmente importa a los ciudadanos.
Finalmente, al término del proceso, cuando ya no traía
causa, aparece el informe “de encargo” firmado por el
Sr. Jefe de Servicio del Medio Natural, recogiendo, eso sí,
los cotos resultantes de la disolución de la Reserva, entre
los que se incluye uno desproporcionadamente grande, de casi 6.000
hectáreas, ¡que curiosidad!.
Hemos tenido noticias de la intervención parlamentaria
del Sr. Consejero de Medio Ambiente quién, en un discurso
no exento de falsedades y descalificaciones, parece querernos transmitir
que en política todo vale. Nadie cree al Sr. Consejero cuando
asegura que en la Reserva se ha estado cazando por 8 euros, ni que
nos hayamos valido del engaño para conseguir las firmas que
logramos poner sobre su mesa. Si podemos creer, y es para nosotros
un honor, un dudoso honor, que nos concediera la importancia a la
que seguramente nos hemos hecho acreedores, analizando, desmenuzando
e investigando la larga lista de firmantes y realizando “llamadas
aleatorias”, buscando … ¿fantasmas?.
También conocemos, a través de la intervención
del Sr. Consejero, su ofrecimiento al Ayuntamiento de la capital
de colaboración para que, mediante la empresa pública
Gestión Ambiental de Castilla La Mancha (GEACAM), se gestionen
los cotos resultantes de la parcelación de la Reserva, en
todo o en parte, ¿quizá, en el peor de los casos,
el coto de 6.000 hectáreas?. Y sabemos…, sabemos que
es el propio Consejero el presidente de dicha empresa. Ahora va
a resultar que lo que el Sr. Consejero no ha querido seguir gestionando
desde la Administración adquiere un extraño interés
desde el punto de vista de una sociedad con personalidad jurídica
propia y patrimonio independiente. Al final va a acabar resultando
el argumento económico el determinante en la toma de una
decisión que afecta a la desaparición de lo que ha
sido ejemplo de gestión e indiscutible referente, no solo
en el aspecto cinegético, sino también, en general,
en el plano conservacionista: la Reserva Nacional de Caza de la
Serranía de Cuenca.
En fin, ayer leíamos que el máximo responsable de
la Administración Autonómica de Castilla La Mancha
presentaba en sociedad su nueva creación, el “Parque
Nacional de la Serranía de Cuenca”; nada se dijo de
la desaparición de la Reserva. Los conquenses no podemos
evitar recordar a su antecesor, defendiendo la supervivencia de
Cabañeros, ¡es una mala comparación!.
Ocurra lo que ocurra, la Plataforma sigue alerta, y dispuesta
a seguir informando a los conquenses sobre la evolución del
proceso y sobre las consecuencias que, desgraciadamente, se derivarán
de la supresión de la Reserva. Mientras tanto, a todos ellos,
nuestro agradecimiento, y hasta la próxima.
En Cuenca, a veintitrés de marzo del dos mil siete.
Fdo.: PLATAFORMA “AMIGOS DE LA RESERVA”.
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